Propone central obrero-campesina a Peña diálogo sobre gasolinazo

Campesinos protestan en la Sagarpa. Foto: Octavio Gómez Campesinos protestan en la Sagarpa. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El secretario general de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), Federico Ovalle Vaquera, propuso al Congreso de la Unión y a la Presidencia de la República iniciar un diálogo nacional para definir programas de venta de combustibles con precios especiales.

A esta propuesta suma un programa de generación y protección al empleo y el salario, tarifas preferenciales en combustibles para la agricultura y para el uso de los pozos de agua para riego.

La central campesina advirtió que el incremento en los productos, artículos y servicios de consumo básico podría llegar a 30% sólo en los primeros meses de este año.

Luego afirma que es inocultable el impacto del gasolinazo en la economía campesina, el cual será devastador en la producción de alimentos, ya que deja de ser rentable la actividad primaria para los pequeños y medianos productores, por lo que habrá más pobreza y carestía de alimentos a los consumidores finales.

También pidió a los legisladores que deroguen el artículo 12 transitorio de la Ley de Ingresos, así como el consecuente incremento en el costo de los energéticos.

A ello agrega que se definan de manera urgente una serie de medidas compensatorias o incentivos que permitan a la mayoría de los mexicanos de menores ingresos enfrentar el problema inflacionario.

Integrantes de la CIOAC iniciaron una campaña para acudir a los domicilios o casas de gestión de los 628 legisladores federales, diputados y senadores que integran el Congreso de la Unión, con la finalidad de expresar su rechazo e inconformidad por la aprobación de la “flexibilización y ajuste en el precio de los energéticos, la cual entró en vigor a partir del día 1 de enero.

“Demandamos de los legisladores, sean del partido que sean, cumplir con su responsabilidad de velar por los derechos e intereses de sus representados, implementando todas las medidas legales y políticas que hagan posible echar abajo el llamado gasolinazo”, indicó Ovalle Vaquera.

Además detalló la urgencia de propiciar un diálogo nacional del gobierno y el Congreso de la Unión con las organizaciones campesinas para definir un esquema de ventas de combustibles con precios especiales.

Los campesinos, además, se preparan para participar en la movilización del martes 31 junto con 50 mil trabajadores del campo.

También, dijo, se debe de impulsar un programa de generación y protección al empleo y el salario; tarifas preferenciales en combustibles y uso de energía eléctrica para actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras y forestales, así como mantener bajos costos en el uso de los pozos de agua para riego de cultivos básicos para pequeños y medianos productores.

El incremento en los productos, artículos y servicios de consumo básico, que puede llegar a 30% gracias a la liberalización del precio y de la libre competencia, será un golpe al bolsillo de los mexicanos, tengan auto o no, alertó.

Para Ovalle Vaquera este incremento no se contrarresta con el “ridículo” aumento en los salarios mínimo.

Luego recordó que el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) acordó por unanimidad otorgar un incremento de fijación de 3.9%, con lo que el salario mínimo general que entró en vigor el 1 de enero subió de 73.04 a 80.04 pesos diarios, es decir, un aumento de sólo siete pesos.

En tanto, el incremento en los energéticos significa un porcentaje de entre 15 y 20%, dependiendo del tipo de combustible que se use y de la región del país.

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