'Forensic Architecture” y sus propuestas en el MUAC

jueves, 5 de octubre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Inquietante y sorprendente es la exposición que actualmente se exhibe en el MUAC sobre algunas propuestas de la agencia Forensic Architecture (FA) que, a través de esta disciplina ha creado una plataforma para incidir de manera significativa sobre los conflictos sociales y ecologistas en el mundo. Fundada por el arquitecto Eyal Weizman en 2010, la agencia se encarga de analizar las edificaciones cuando éstas fallan. En lo que a forense se refiere, es una reapropiación relativa al foro romano -escenario en que las personas entraban en el debate-. Es por ello, dijo Weizman, que se apropian del significado original, ya que sólo entre todos se puede construir un nuevo concepto de verdad. Compuesta por arquitectos, artistas, cineastas, periodistas y abogados, “Arquitectura forense” trabaja a partir de datos visibles e invisibles, así como de herramientas óptimas y no solamente teóricas -como la animación o el modelado en 3D-; así como con testimonios de los medios digitales, con el fin de generar un nuevo registro colectivo que permita su reconstrucción y no nada más su documentación. Con mecanismos complejos para construir y ofrecer pruebas espaciales acerca de diferentes conflictos, que van desde guerras, abusos a los derechos humanos y problemas ambientales, esta iniciativa ha logrado generar una base de información contundente para intervenir políticamente en los diferentes conflictos, que en la actualidad se han vuelto prácticas habituales y que necesitan ser rescatadas para incidir en los conceptos de verdad que son manipulados por el poder. Esta agencia de investigación, con sede el Colegio Goldsmithis de la Universidad de Londres, ha permitido contribuir de manera significativa a la búsqueda de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Dividida en tres secciones, la muestra inicia con el caso de los alumnos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, en Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014. Este caso fue comisionado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh). La investigación mapea de manera prolija y cuidadosa uno de los acontecimientos más trágicos de nuestra historia actual. La segunda y tercera etapa muestra casos recientes donde se interroga sobre las fronteras de la violencia humana. Ataques con drones estadunidenses en el límite entre Pakistán y Afganistán, la batalla de Rafah al sur de la franja de Gaza y la cárcel de tortura siria en Saydnaya, son tres ejemplos de la devastación del medio ambiente. La exposición ha sido estructurada para que el público pueda conocer el marco teórico e histórico en el que trabaja la FA y su metodología. Además, acerca al público a conocer la verdad pública y crear reflexiones críticas hacia los avasalladores secretos de los Estados, al permitir una denuncia informada frente a la creciente manipulación de las conciencias humanas por el poder. Al implementar relaciones entre espacio y tiempo, el colectivo consigue que sus fuentes se vayan verificando por sí mismas: Metodología de análisis para poder intervenir políticamente en el terreno de los derechos humanos. Es fundamental reproducir la respuesta que Weizman da en entrevista a Javier Díaz-Guardiola del periódico ABC en Barcelona, a propósito de la muestra presentada en abril del 2017 en el Museo MACBA, sobre por qué FA declara no usar el arte para reflexionar sobre política: “Nosotros intentamos entender el potencial de determinadas prácticas estéticas. No hay una intención de mera documentación o de crear un objeto destinado a la especulación monetaria… No usamos el arte para reflexionar sobre política. Entendemos la historia del museo como la del cómo mirar y cómo se presentan sus contenidos. Y lo que hace FA es aportar otros modos de comunicar estéticamente. El museo, además, es otro tipo de foro: un espacio público, de debate. Y, sobre todo, un ámbito para el ensayo…” Las prácticas estéticas contemporáneas y los avances tecnológicos se acercan a participar frente a las prácticas que intentan velar la verdad y manipular los hechos. Es sin duda un desafío contundente para enfrentar la realidad de lo que se ha dado por llamar “post-verdad”. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 7 de enero del 2018 en el MUAC, ubicado en el Centro Cultural Universitario. Insurgentes Sur, número 3000. Ciudad de México.

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