Inicia en El Chopo grabación de Rupestre, el dvd

viernes, 1 de noviembre de 2013
MÉXICO, DF, (apro).- Comenzó en el Museo Universitario del Chopo de la UNAM la grabación de Rupestre. El DVD, con los cantautores herederos del movimiento de Rock Rupestre que encabezara el mítico rocanrolero tampiqueño Rockdrigo González, compositor de “Estación del Metro Balderas”, fallecido en los sismos de septiembre de 1985. Como decía el propio Rockdrigo, también llamado el Profeta del Nopal, en su célebre Manifiesto Rupestre para el 2° Festival de la Canción Rupestre por estas fechas, pero de 1984, ahí mismo en el Chopo: “No es que los Rupestres se hayan escapado del antiguo Museo de Ciencias Naturales ni, mucho menos, del de Antropología; o que hayan llegado de los cerros escondidos en un camión lleno de gallinas y frijoles…” Han transcurrido casi 30 años desde el surgimiento del movimiento Rupestre, y al parecer la situación es la misma que en aquella época: los rupestrosos del rock nacional salieron de sus alcantarillas de concreto para volver a ver que siguen las mismas personas en el gobierno; que esas rolas que cantaron en contra de los políticos rateros y periodistas manipuladores de la televisión comercial siguen vigentes, pues esas “ratas” de la canción de Rockdrigo no se han extinguido.   Ratas entre comerciantes sacándote la cartera, arriba y abajo en el Metro, sacándote una charola, cayéndote encima cual ola, vestidas con trajes finos,  vestidos de cualquier quimera.  Ratas por todas partes, ratas los lunes y martes,  leyéndote las noticias, contándote cosas ficticias, queriendo quitarte algo. (http://www.youtube.com/watch?v=jH-Or7NUf7s)   Esa es la razón por la cual los Rupestres han retornado con más energía: en realidad, nunca se extinguieron; sólo pernoctaron en los lugares underground, de vez en vez cantando con “ese chorro de voz de becerros venusinos”. El Museo del Chopo, con algunos cambios en su Foro del Dinosaurio, sigue siendo hoy su mismo punto de reunión Rupestre. A inicios de año, nos sorprendió el promotor cultural Jorge Pantoja (fundador del Tianguis del Chopo a comienzos de los ochenta) con la publicación de Rupestre. El libro, donde varios periodistas como Juan Pablo Proal, de la revista Proceso, Javier Hernández Chelico, de La Jornada, o quien esto escribe (desde Querétaro), se encargaron de saber qué pasó con toda esta camada de músicos después del terremoto de 1985, tras la muerte del “rupestre mayor”, Y también, cómo se fueron adhiriendo otros músicos al movimiento del Rock Neorrupestre sin la égida de Rockdrigo; cómo se desarrolló aquel arte postrrupestroso en los noventa y cómo su memoria y presencia permanecen, a pesar de no pertenecer a ninguna disquera comercial o independiente. Esta fue la ocasión cuando Jorge Pantoja nos habló del documental Rupestre. El DVD, donde en el Museo del Chopo Rodrigo y Gabriela de Oyarzábal entrevistaron el jueves por la tarde a Nina Galindo, Fausto Arrellin, Roberto González, Eblén Macari, Rafael Catana, Carlos Arellano y Gerardo Enciso. “El documental rupestre se estrenará para enero o febrero del próximo año, a la par de un homenaje al inolvidable cineasta superochero y también Rupestre Sergio García, quien tendrá una aparición póstuma en este video junto con nuestro amigo Rockdrigo González”, expresó Pantoja. Rafael Catana fue quien empezó con la parte musical del testimonio, mientras que Carlos Arellano lo hizo con una entrevista dentro del propio Museo del Chopo de la UNAM, cerca de las oficinas que dirige Pacho Paredes, el exbaterista de Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio. Posteriormente pasaría Eblen Macari con su nuevo material (“no rupestre”, afirmó); después, el turno sería para Fausto Arrellin, del grupo Quál, para concluir con la única dama del cantar Rupestre: Nina Galindo (faltaron por grabar sus rolas y testimonios Gerardo Enciso y los dos Robertos, González y Ponce). Fue un encuentro de viejos amigos, que entre momentos de ocio recordaron los viejos tiempos y bromeaban, sin perder la chispa que los ha caracterizado hasta el día de hoy. Una llamada inesperada de Roberto Ponce desde su celular fue para saludar a sus colegas Rupestres que se encontraban en el lugar muy ad hoc con estas fechas de Día de Muertos. Nina Galindo mencionó entonces que el “Foro del dinosaurio” ha cambiado, y entre tanto recuerdo, se burlaba que todos los rupestres se asemejaran ya a los abuelitos hablando de sus épocas de antaño. Y de muy buen humor los parodió cantando el tango de Francisco Canaro y Manuel Romero, “Los muchachos de antes”, popularizado por Julio Sosa tras la muerte de Gardel:   ¿Te acordás, hermano, qué tiempos aquellos?  Eran otros hombres más hombres los nuestros.  No se conocían coca ni morfina;  los muchachos de antes no usaban gomina.  ¿Te acordás, hermana, qué tiempos aquellos?  ¡25 abriles que no volverán!  25 abriles, volver a tenerlos…  Si nomás me acuerdo, me pongo a llorar…  (http://www.youtube.com/watch?v=hDj8eADmPHY)   Durante la entrevista a la intérprete de “Brindis por un difunto” y coautora con Roberto Ponce de “Llévate lejos tu blues”, Nina recuerda los días cuando cantaban juntos como el dueto Callo y Colmillo en la esquina de la Catedral Metropolitana, mirando al Templo Mayor, “eran tiempos difíciles, como los de ahora, con la cultura ignorada como siempre”; pero también hace mención al homenaje que le realizaron en la Universidad Autónoma de Pachuca hace un mes, en el estado de Hidalgo donde ella radica, mismo que se repetirá a finales de noviembre, para culminar Nina Galindo con la siguiente frase: “La canción es de quien la trabaja.” Todos reímos con la innata simpatía de esta fenomenal cantante (hija de la primera actriz sinaloense Martha Ofelia Galinda, “La maestra Canuta” del programa La Escuelita), que como su voz, no ha desmerecido un ápice al correr de los siglos. Además de la dirección de Alberto Zúñiga y su equipo de Sinestesia Films, Rupestre. El DVD lleva la mano maestra del ingeniero de sonido Edgar Arrellín, y las cámaras de Melissa Roura, apareciendo los músicos rupestres mencionados y Jorge Pantoja en la producción ejecutiva.

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