El efecto 11-s obliga a Mary Robinson dejar la defensoría de derechos humanos de la ONU

viernes, 22 de marzo de 2002
Ginebra, (apro) - En todos los discursos de la sesión de apertura de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que abrió sus puertas el pasado lunes, se escuchó con insistencia el tema de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y sus múltiples consecuencias Sin embargo, en el que pronunció Mary Robinson el tono fue radicalmente distinto La alta comisaria de la ONU para los derechos humanos no sólo anunciaba que desde aquella fecha histórica la plataforma de los principios que ella defiende sin tregua se había debilitado y que era indispensable hacer frente a esta situación con mucha vigilancia También informó que dejaba su cargo dentro de seis meses Las organizaciones no gubernamentales que la conocen de cerca, desde que asumiera su cargo en 1997, reaccionaron de inmediato: ésta era otra consecuencia del 11 de septiembre y la lucha antiterrorista Robinson fue siempre muy crítica ante imágenes como las de Guantánamo, donde se muestra a los supuestos miembros de Al-Qaeda en condiciones precarias, maniatados y en celdas no aptas para el encierro de personas que aún no han sido siquiera juzgadas Tampoco toleró las violaciones a las Convenciones de Ginebra también por parte de Estados Unidos Y menos aún, la falta de compromiso de árabes e israelíes ante la dramática situación de Oriente Medio Durante la conferencia mundial contra el racismo, celebrada el pasado mes de septiembre en Durban, Sudáfrica, la delegación estadounidense abandonó la reunión, acusando "que extremistas anti-sionistas han secuestrado este encuentro" Robinson se preocupó de elevar el discurso de Durban y hacerlo un éxito personal Y lo logró El consenso que no se había encontrado en las reuniones preparatorias en Ginebra llegó como en un sistema de correo expreso una vez que Robinson decidió tomar la situación en sus manos "Ese fue el precio a pagar por mostrarse fuerte ante la actitud desafiante de las grandes potencias, especialmente de Estados Unidos ", señaló Reed Brody, uno de los directores de Human Rights Watch "Son pocas las voces, que un nivel diplomático tan alto, se han alzado para denunciar sin temor ciertos hechos, como la pena de muerte, por ejemplo", dijo Brody El mismo lamentó su próxima partida, señalando que "perdemos a una aliada" Es cierto Desde que la ex presidenta de Irlanda asumió a la cabeza de la agencia de la ONU que las organizaciones no gubernamentales pudieron acceder a mejores fuentes, a la coordinación de las políticas en materia de Derechos Humanos y muchas de ellas "ascendieron" a un grado de consultoría Lo que hasta esa fecha era casi inpensable Pero además, Robinson adoptó un lenguaje parecido al de las ONG, siempre guardando una parte de la ONU en sus relaciones y en la óptica de los conflictos Según la "High", como amistosamente le llaman en los pasillos del Palacio Wilson, sede de su agencia, esa actitud fue "un buen consejo de Kofi Annan", señaló en una reciente rueda de prensa El mismo Annan rindió homenaje público a Robinson desde Washington al enterarse de la decisión de la irlandesa de dejar el cargo "Ella ha sido clave en que las sociedades le den un espacio provilegiado a la lucha por los Derechos Humanos", dijo Agregó que "ella siempre ha estado al lado de las víctimas, apoyándolas y muchas veces siendo la voz de sus gritos, sin quién, seguramente, jamás habrían sido escuchadas" Pero de acuerdo a fuentes cercanas a las oficinas del Palacio Wilson, Koffi Annan debió haber hecho más por Robinson El debía contestar antes del lunes si la apoyaba en un año de mandato suplementario La respuesta nunca llegó y la irlandesa anunció su partida Algo parecido ocurrió el año pasado, pero Annan salió al paso y le solicitó al menos doce meses más de presencia El lunes ella advirtió de que su decisión no era tan precipitada como la anterior, y que no habría vuelta atrás EL SILENCIO DE WASHINGTON Ese mismo lunes, tras el anuncio de Robinson, varios países expresaron su tristeza por su partida Especialmente los latinoamericanos Sin embargo, desde Washington no se escuchaba nada Todo era un silencio de largas horas que en Ginebra hacía eco Sólo por la tarde y en una rueda de prensa que no tenía relación con el tema de los derechos humanos algunos periodistas lograron que la sede del gobierno norteamericano se refiriera al tema La respuesta fue clara: " le deseamos a la señora Robinson mucha suerte en sus próximas actividades", según el portavoz Richard Boucher Pero, justamente, Robinson tiene seis meses por delante para seguir ejerciendo sus actividades como alta comisaria Anunció ya que luchará por dejar una oficina "fuerte e independiente con una clara responsabilidad en la aplicación universal de los derechos humanos, de forma íntegra y pueda hablar públicamente sobre aquellos temas ante todos los estados, incluso en los momentos más difíles", señaló Y enfatizó su extrema preocupación por las medidas que "algunos países" han adoptado en nombre de la lucha contra el terrorismo y la seguridad de los pueblos Con este nuevo y firme discurso Robinson ha vuelto a tomar un tema en sus manos y será, de seguro, su última bandera de lucha en el seno de la ONU