Cambio climático acentúa riesgos de desastres naturales: Banco Mundial

martes, 7 de junio de 2011

OAXACA, Oax., 7 de junio (apro).- En la última década se han registrado tres mil 842 desastres en el mundo que han cobrado la vida de más de 780 mil personas, a un costo de más de 960 millones de dólares, informó el gerente de operaciones del Banco Mundial para Colombia y México, Harold L. Bedoya.
Durante la inauguración de la Conferencia Internacional Gestión de Riesgos de Desastres en el Sector de Agua y Saneamiento, el directivo destacó que en el caso de Latinoamérica, desde 1970 ha habido más desastres que en Oceanía y el Sur de Asia juntos, afectando a cientos de miles de personas, principalmente a los más pobres.
Y en el caso particular de México dijo que sólo en el Distrito Federal hay más de tres millones de personas vulnerables a las altas temperaturas y a las lluvias extremas, lo cual es muy probable que se acentúe la posibilidad de desastres sociales y económicos en el futuro.
Recalcó que por el cambio climático que se vive en la actualidad, “es el pobre el que sufre y es la fauna y la ecología los que están más expuestos” a los desastres.
Bedoya hizo mención que un estudio del Banco Mundial sobre el impacto del cambio climático en las ciudades, se pronostica que el riesgo de desastres naturales seguirá en aumento en las próximas décadas.
Por su parte, el director del Medio Ambiente de la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Juan Carlos Cervantes, manifestó que en el presupuesto de egresos de la federación 2011 se aprobaron 12 mil 856 millones de pesos para 142 programas y proyectos de infraestructura hídrica.
De ese presupuesto, precisó, tres mil 670 millones de pesos corresponde a 33 proyectos para la prevención o atención de riesgos de desastres, ya que el gasto promedio por cada emergencia es de mil 357 millones de pesos, mientras que los programas preventivos requieren una inversión de 529 millones de pesos.
Reconoció que en los últimos años el número de desastres asociados a fenómenos hidrometeorológicos extremos como los huracanes, lluvias atípicas, han aumentado considerablemente, sin embargo, el impacto de estas catástrofes se magnifica por factores como el crecimiento desordenado de los desarrollos poblacionales.
Por su parte, el Secretario de Infraestructuras y Ordenamiento Territorial Sustentable, Netzahualcóyotl Salvatierra López, declaró que el gobierno del estado de Oaxaca destinó tres mil 600 millones de pesos para atención de desastres naturales.
Luego de dar la bienvenida a los representantes de 12 países de América Latina, destacó que lo que se busca en esta conferencia es conocer y desarrollar gradualmente una cultura de la prevención de riesgos.
Mencionó que una investigación efectuada por Finance and Development Magazine en 2007 evidencia  que entre 1996 y el 2005, los eventos naturales catastróficos generaron costos estimados que ascienden a 575 miles de millones en el mundo.
Y los países en vías de desarrollo son los más afectados, en términos relativos, ante estos eventos, pues presentan caídas más pronunciadas en el nivel de su Producto Interno Bruto  que aquellos países más desarrollados.
México, dijo, es un país afectado con mucha frecuencia por diversos fenómenos naturales: sismos, huracanas, inundaciones, etc., los que siempre vienen acompañados por destrucción física y cuantiosas pérdidas económicas y en particular, la costa de Oaxaca ya experimentó un sismo  en 1995 y ha sufrido el embate del Huracán Paulina, que dañó seriamente su infraestructura en 1997.
Aunado a ello, resaltó que las lluvias intensas que se han registrado en la entidad en los años recientes han impactado en los servicios de agua y saneamiento, muestra de ello es que la planta de tratamiento de agua para consumo humano de Oaxaca colapsó por un fenómeno en el año 2010.
Reconoció que la ausencia de prevención y poca capacidad de reacción incrementó, por ejemplo, el impacto negativo de los sismos, en el caso del ocurrido en Perú en el 2007 y los de Chile y Haití en el 2011.
Lo mismo ocurrió ante la presencia de deslizamientos y lluvias intensas como las ocurridas en Colombia y Brasil este 2011.