ONU

Vivir en un medio ambiente sano, sin riesgos, limpio y sostenible es un derecho humano: ONU

“México reconoce que toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar, en el artículo 4º constitucional”, señaló la ministra Érika Gabriela Martínez
viernes, 8 de octubre de 2021

GINEBRA (apro).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció por primera vez que vivir en un medio ambiente sano, sin riesgos, limpio, saludable y sostenible, es un derecho humano sin el cual es muy difícil que se puedan disfrutar otros derechos como la salud, a la alimentación, incluso el derecho a la vida.

Así lo señala una nueva resolución adoptada hoy con 43 votos a favor, incluido el de México, uno de los 47 miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. 

Costa Rica y Suiza fueron los principales impulsores de la iniciativa, que destaca que el derecho a un medio limpio y sostenible está interconectado con otros ya reconocidos en el derecho internacional, es decir que son de aplicación universal.

La resolución reconoce que el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones (social, económica y ambiental) y la protección del medio ambiente, incluidos los ecosistemas, contribuyen al bienestar humano, incluido el disfrute de los derechos a la vida al más alto nivel posible de salud física y mental, a una alimentación adecuada, a la vivienda, al agua potable y el saneamiento y a la participación en la vida cultural, para las generaciones presentes y futuras.

“Los efectos del cambio climático, la ordenación y el uso no sostenibles de los recursos naturales, la contaminación del aire, las tierras y el agua, la gestión irracional de las sustancias químicas y los desechos, la pérdida resultante de diversidad biológica y la disminución de los servicios prestados por los ecosistemas interfieren en el disfrute de un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible, y los daños ambientales tienen repercusiones negativas, tanto directas como indirectas, en el disfrute efectivo de todos los derechos humanos”, agrega el texto.

México: “es un derecho esencial”

En nombre de México participó en el debate la ministra Érika Gabriela Martínez, encargada de negocios, dado que la embajadora Francisca Méndez Escobar, nombrada recientemente por la 4T, aún no ocupa sus oficinas en la Misión de México en Ginebra.  

“Creemos que el medio ambiente saludable es esencial para la vida y la dignidad humanas, así como para el pleno goce y disfrute de todos los derechos humanos’’, destacó Martínez ante el pleno del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

“En la actualidad, resulta innegable el crítico estado del ambiente, la seria contaminación del aire, de cuerpos de agua y de suelos, así como la pérdida acelerada de la biodiversidad. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático, en su último informe, consideró inequívoco que la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra, y que la escala de los cambios recientes en el sistema climático en su conjunto no tiene precedentes’’, reconoció la ministra.

De acuerdo con el Comité de Derechos Humanos, la degradación ambiental, el cambio climático y el desarrollo no sostenible “son algunas de las amenazas más apremiantes y graves para la capacidad de las generaciones presentes y futuras de gozar del derecho a la vida. La degradación ambiental, además, afecta particularmente a las personas y a los grupos más vulnerables, incluidas las personas en extrema pobreza, así como a los pueblos indígenas”, agregó la diplomática mexicana.

Ante este escenario manifestó: “Los Estados tenemos una responsabilidad compartida que implica, entre otras cosas, el reconocer para todos el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. Recordemos que formar parte del Consejo de Derechos Humanos implica también nuestro compromiso con la progresividad de los derechos humanos, que incluye la posibilidad de reconocer la existencia de nuevos derechos o de ampliar el alcance de protección de los ya reconocidos”.

Abundó: “México reconoce que toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar, en el artículo 4º constitucional”.

Decisión histórica

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió a los Estados que tomen medidas audaces para dar efecto rápido y real al derecho a un medio ambiente sano, “tras la decisión histórica del Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.

El Consejo instó a los Estados a trabajar juntos y con otros socios para implementar este derecho recientemente reconocido, y a través de una segunda resolución se enfocó en los impactos del cambio climático en los derechos humanos, al establecer un Relator Especial dedicado específicamente a esa cuestión.

“La acción decisiva del Consejo de Derechos Humanos para reconocer el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible tiene que ver con la protección de las personas y el planeta: el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que comemos. También se trata de proteger los sistemas naturales, que son condiciones previas básicas para la vida y el sustento de todas las personas, dondequiera que vivan”, dijo Bachelet a periodistas en Ginebra.

Agregó: “Después de haber pedido durante mucho tiempo tal paso, me complace que la acción del Consejo de hoy reconozca claramente la degradación ambiental y el cambio climático como crisis de derechos humanos que están interconectadas.

“Ahora se requieren acciones audaces para garantizar que esta resolución sobre el derecho a un medio ambiente saludable sirva como trampolín para impulsar políticas económicas, sociales y ambientales transformadoras que protejan a las personas y la naturaleza”.

Al comienzo del actual período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, Bachelet hizo referencia a las triples amenazas planetarias del cambio climático: la contaminación y la pérdida de la naturaleza como el mayor desafío de derechos humanos de nuestra era.

La resolución sobre un medio ambiente saludable reconoce el daño infligido por el cambio climático y la destrucción del medio ambiente para millones de personas en todo el mundo. También subraya que los segmentos más vulnerables de la población se ven afectados de manera más aguda. El asunto pasará ahora a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York para su posterior consideración.

Bachelet rindió homenaje a los esfuerzos de una diversa gama de organizaciones de la sociedad civil, incluidos grupos de jóvenes, instituciones nacionales de derechos humanos, organizaciones de pueblos indígenas, empresas y muchas otras en todo el mundo que abogan por el pleno reconocimiento internacional de este derecho.

De igual manera, destacó la importancia de que también se respeten los derechos a la participación, el acceso a la información y el acceso a la justicia, para que el derecho humano a un medio ambiente sano se haga plenamente efectivo.

Tras señalar que el año pasado se informó de la muerte –una cifra sin precedentes-- de defensores de los derechos humanos ambientales, Bachelet instó a los Estados a tomar medidas firmes para protegerlos y empoderarlos.

“Debemos aprovechar este impulso para ir más allá de la falsa separación entre la acción ambiental y la protección de los derechos humanos. Está muy claro que ninguno de los objetivos puede lograrse sin el otro, y para ello debe garantizarse un enfoque equilibrado del desarrollo sostenible basado en los derechos humanos”, precisó.

Se espera que durante el período previo a la reunión crítica de la COP-26 en Glasgow, que tendrá lugar a fines de octubre, y las negociaciones del Marco Global de Biodiversidad, posterior a 2020, las resoluciones del Consejo de Derechos Humanos adoptadas hoy “estimulen una aceptación más amplia de este enfoque”, finalizó Bachelet.

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