"La parte ideal", de Alvaro Uribe

lunes, 1 de enero de 2007
México, DF, 28 de diciembre (apro) - Cuentista, novelista, ensayista y traductor, Alvaro Uribe, quien se ha distinguido por la calidad y el esmero de su prosa, entrega a los lectores un nuevo título, "La parte ideal", compuesto por nueve ensayos en lo que recuerda, entre otras cosas, su larga estadía como diplomático en París, y su paso por el taller de Augusto Monterroso Publicado en coedición por El Equilibrista y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este libro forma parte de la colección Pértiga que se propone difundir el ensayo como género literario, ya sea dando a conocer nuevos autores o recuperando piezas célebres Álvaro Uribe nació en la Ciudad de México en 1953 Licenciado en filosofía por la UNAM, fue miembro del Seminario de Metafísica, dirigido por Eduardo Nicol En su primera etapa como diplomático en París editó, con otros escritores latinoamericanos, la revista bilingüe Altaforte Fue coordinador editorial en la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, miembro del Taller de Historia de la Cultura Mexicana del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte Sus cuentos y ensayos se han incluido en las más importantes antologías recientes de la literatura mexicana, en versión original o traducidos al inglés, al francés y al alemán Es autor, entre otros títulos, de Topos (prosas breves, 1980), El cuento de nunca acabar (cuentos, 1981), La audiencia de los pájaros (relato, 1986), La linterna de los muertos (cuentos y relatos, 1988: reedición revisada y aumentada, 2006), La lotería de San Jorge (novela, 1995; reeditada en 2004) El siguiente es el prólogo del autor: "Como las asíntotas de la perpleja trigonometría, la exposición de ideas más o menos personales y el relato autobiográfico son líneas paralelas que tienden a juntarse en el infinito Apenas se trata de matizar con escepticismo lo que uno piensa, se vuelve ineludible referirse a lo que ha vivido Apenas se intenta resumir honestamente la propia vida, se pone a prueba lo que uno cree pensar No importa que por curiosidad o por pudor se elija cometer las vivencias del prójimo y discutir el pensamiento ajeno Yo es otro, sentenció en beneficio de los exegetas Arthur Rimbaud, el primer moderno en resucitar la milenaria convicción panteísta de que todo en el fondo nos ocurre a todos "Forma tentativa por antonomasia de la composición literaria, el ensayo es la otra mitad de la autobiografía: su parte ideal Quien lo practica sin afanes didácticos, movido por la intención no siempre altruista de explorar con el lenguaje el mundo y conocer, puede convertir sus lecturas en experiencias vitales y elevar su deleznable persona a la categoría acaso menos precaria de personaje Así lo hizo inauguralmente Michel de Montaigne, de quien nadie hasta ahora ha escapado de ser voluntario o fraudulento deudor Me conformo en estas páginas caprichosas con que el yo que ensaya, mejor o peor que el que vive, sea por elección o por fatalidad otro: ese otro yo medio hipócrita a quien, comprometido en un principio a decir lo que pienso, termina cada vez por importarle más pensar lo que dice"

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