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AMLO propone reforma para que CFE genere 54% del consumo eléctrico nacional

La propuesta de López Obrador es que los privados generen “hasta el 46%” y se sujeten “a la planeación y control del sistema eléctrico nacional a través de la CFE”.
viernes, 1 de octubre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador propuso revertir la reforma energética de 2013 y regresar al Estado Mexicano la conducción del sistema eléctrico a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que mantendría de manera exclusiva el “abastecimiento”, aunque permite la participación privada en la generación “hasta en un 46%”. 

La misma iniciativa incluye el tema de la explotación de litio que, subraya, sólo va a poder hacerlo la nación. “El litio que hay en el subsuelo de nuestro territorio es de los mexicanos”, dijo el mandatario.

Con la reforma energética se cancelan los permisos ya otorgados para generación de energía, así como los de compraventa con privados, pero no define si habrá indemnizaciones por esas revocaciones.

Actualmente el sector privado genera 62% de la energía y la CFE el restante 38%. De acuerdo con la reforma propuesta, la CFE “generará por lo menos el 54% del consumo eléctrico nacional de manera permanente”.

Así, cancela a los privados para participar en el abastecimiento, pero los deja en la generación: “Se propone una colaboración en generación eléctrica entre la CFE y el sector privado, que sea honesta y de buena fe, al servicio de la Nación”, puntualiza.

La propuesta de López Obrador es que los privados generen “hasta el 46%” y se sujeten “a la planeación y control del sistema eléctrico nacional a través de la CFE”.

La parte controvertida, que muy probablemente generará enfrentamientos políticos durante su discusión, es la cancelación de los contratos de generación que ya existen. En la página 22 hay dos párrafos que resultarán conflictivos.

"La instrumentación del sistema eléctrico que se plantea en esta iniciativa requiere la cancelación de todos los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compraventa de electricidad, así como las diversas figuras de generación privada y las solicitudes pendientes de resolución.

“La generación procedente de las modificaciones a los permisos de ‘autoabastecimientos’ que fueron otorgados en contravención a lo establecido en la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, lo que constituye una ilegalidad, no será reconocida, ni adquirida por la CFE. Igualmente, la generación excedente de los ‘Productores Independientes de Energía’ derivada de permisos sobrepuestos al permiso original de la central, tampoco será reconocida. El Estado no puede reconocer mecanismos flagrantemente ilegales”.

En lo que se refiere al litio, la reforma propone no entregar ninguna concesión y respetar las ya existentes. Ello porque se considera a este mineral como estratégico para la llamada “transición energética”.

Desaparición de CRE y CNH

La reforma también plantea desaparecer la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), ya que ambos organismos asumieron funciones que debe tener el Estado, entre ellas la regulación, otorgamiento de permisos de generación, tarifas de porteo de transmisión y distribución.

Así, convertida nuevamente en una paraestatal, la CFE dejará de ser una “empresa productiva del Estado” para ser la encargada de preservar la seguridad energética; con ello, todo el proceso de generación, conducción, transformación, distribución y abastecimiento de la energía volverá a ser uno solo, es decir, dejarán de estar fraccionadas en distintas filiales de la comisión.

La CFE, pues, volverá a ser un solo organismo y “se cancela su estricta separación legal”.

El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), que volverá a formar parte de la CFE, se encarga de establecer cuál energía “sube” al sistema eléctrico, es decir, si es de una empresa privada y en qué orden se puede consumir. Por reglas de la reforma de 2013, la preferencia la tienen actualmente los privados, lo que deja a la CFE en desventaja total, aunque asume los costos.

La reforma que propone modificar tres artículos de la Constitución --25, 27y 28--, de acuerdo con el documento dado a conocer este día, plantea: 

“La falta de coordinación ante la CFE, propietario de la Red Nacional de Transmisión y las Redes Generales de Distribución, y otras entidades introducidas por el marco regulatorio vigente, ha dado lugar al fenómeno de ‘balcanización’ de las redes, interconectándose los privados impunemente al abrir las líneas de transmisión, evitando construir líneas de transmisión de alto voltaje a su costa necesarias para interconectarse en las subestaciones eléctricas de potencia”.

Lo anterior –sigue-- “con el consecuente debilitamiento de la seguridad y confiabilidad en éstas, en detrimento de un servicio seguro y confiable para todos los usuarios.”

Y ejemplifica: “Esta situación se evidenció durante el disturbio acontecido el 28 de diciembre de 2020, en donde una falla simple ocasionada por un incendio, cerca de una línea de transmisión, ocasionó la desconexión de la tercera parte de la carga y generación conectada en el Sistema Eléctrico Nacional”.

 

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