Covid 19

Las letras chiquitas de la vacunación

Expertos de la UNAM exponen algunos puntos sobre el plan de vacunación del gobierno del presidente, entre ellos que las primeras dosis apenas alcanzarán para una tercera parte del personal de salud.
sábado, 5 de diciembre de 2020

Expertos de la UNAM aclaran algunos puntos sobre el plan de vacunación que el gobierno del presidente López Obrador pretende para frenar la propagación del covid-19 en México, uno de los países más golpeados por la pandemia. Si bien consideran correctos los acuerdos para traer las vacunas, cuestionan que la información hacia la población sea poco efectiva. Exponen, por ejemplo, que las primeras dosis apenas alcanzarán para una tercera parte del personal de salud.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Tres grandes grupos farmacéuticos de carácter internacional serán los primeros en abastecer de vacunas contra el virus SARS-CoV-2 al mercado mexicano a partir de diciembre, pero las primeras 250 mil dosis sólo alcanzará para inmunizar a una tercera parte del personal sanitario que labora en los hospitales públicos del país.

El primer lote llegará a México en un momento crítico. El viernes 4 se reportaron 12 mil 127 nuevos contagios, la cifra más alta desde que comenzó la pandemia. En este contexto, desde su conferencia matutina López Obrador hizo un inusual llamado a resguardarse en la temporada navideña y a no realizar fiestas o celebraciones familiares, evitando también las compras multitudinarias.

En noviembre último el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció una inversión inicial de 35 mil 153 millones de pesos para la compra de los primeros lotes de vacunas a los consorcios encabezados por las empresas AstraZeneca, Pfizer BioNTech y CanSino Biologics, con los cuales pretende adquirir 198.3 millones de dosis.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, explicó entonces que esa dependencia pagó en octubre pasado un anticipo de 159 millones de dólares por estos acuerdos de precompra a los que se sumaron 92 millones de dólares en noviembre, mientras que en diciembre de este año nuestro país deberá entregar un tercer pago de 68 millones de dólares.

Sin embargo, un especialista de la UNAM advierte que la cifra de 198 millones de dosis no equivale a una dosis por persona, puesto que las vacunas de Pfizer y AstraZeneca requieren de dos aplicaciones por individuo para producir la respuesta inmune que neutraliza el ataque del nuevo coronavirus.

El titular de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM, Jorge Baruch Díaz Ramírez, advierte que las primeras 250 mil dosis de la vacuna de Pfizer tendrán que distribuirse entre 495 mil 704 personas que trabajan en los hospitales públicos del país, por ser quienes corren mayor riesgo tras ocho meses de batalla contra el covid-19.

De ese grupo al menos 190 mil 565 son médicos generales, residentes y especialistas; seis mil 600 son médicos contratados por el Instituto de Salud para el Bienestar para atender la emergencia; 286 mil 239 son enfermeros generales y 12 mil 300 enfermeras especializadas en covid-19, por lo que apenas una tercera parte de ellos podría recibir las dos dosis que requiere la vacuna de Pfizer para funcionar.

A esta cifra, señala Baruch, se debe sumar el personal de limpieza que sanitiza los hospitales y que también está altamente expuesto a la nueva enfermedad, así como el personal administrativo y de logística que hace posible la operación de los hospitales, lo que pone en evidencia que “es todavía muy baja” la oferta de vacunas para el personal sanitario en medio de la emergencia.

La urgencia de vacunar al personal de salud también se desprende de la alta mortalidad que tiene México entre su personal sanitario. Baruch agrega que “hay un alto número de muertes acumuladas entre personal de salud”.

Hasta el 4 de noviembre último, más de 140 mil médicos y enfermeros se habían contagiado de covid-19, de los cuales mil 884 murieron tras infectarse. Además, existe el registro de otras 198 defunciones sospechosas de haber sido causadas por la nueva enfermedad.

“Son más de dos mil defunciones acumuladas, lo que nos coloca en los primeros lugares de mortalidad de personal sanitario en el mundo”, lamenta.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2301 de la revista Proceso, ya en circulación.

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