Oaxaca

Fany, víctima de todas las violencias

La muerte de una mixe de 16 años en Oaxaca parece un despiadado compendio de las violencias que sufren las mujeres indígenas y adolescentes en el país.
miércoles, 24 de noviembre de 2021

La muerte de una mixe de 16 años en Oaxaca parece un despiadado compendio de las violencias que sufren las mujeres indígenas y adolescentes en el país: a los 13, dejó la escuela por irse a vivir con su pareja sentimental, que la golpeaba, y tuvo una hija que el padre no reconoció. También sufrió acoso sexual y no se le otorgó justicia. Finalmente la encontraron muerta y se trató de presentar el hecho como un suicidio, pero las circunstancias sugieren que pudo tratarse de un feminicidio.

OAXACA, Oax (Proceso).– A los 13 años Fany Guadalupe López Nolasco, indígena mixe del pueblo El Porvenir en San Juan Cotzocón, conoció a Alexis Trujillo, 11 años mayor, y se convirtió en su pareja sentimental. Allí comenzó una cadena de violencias que tres años después terminaron con su muerte.

Ésta fue presentada como suicidio, pero ante las dudas se investiga como un homicidio por razón de género, es decir como feminicidio. “Fany Guadalupe no se suicidó, la mataron”, sostiene Dora Anabel Hernández Bautista, tía de Fany Guadalupe, quien tenía 16 años al morir, el 26 de septiembre pasado.

Hay dos sospechosos: Alexis Trujillo Varela, su pareja sentimental que actualmente tiene 27 años, y el agente municipal de El Porvenir, Isaac Hernández Guillén, máxima autoridad de la localidad y quien fue denunciado por la adolescente de acosarla sexualmente.

En este caso, que para las autoridades puede configurarse como una muerte violenta por razón de género, hay otra víctima: una bebé de seis meses, hija de Fany Guadalupe. Trujillo Varela se negó a reconocerla y el Registro Civil la revictimiza al negarse a registrarla en tanto “no se sepa si el caso de Fany fue un suicidio o un feminicidio”.

La tía Dora Anabel sostiene que muchas irregularidades rodean la muerte de Fany Guadalupe, quien alguna vez comentó así la noticia de un suicidio que vio por televisión: “Yo estaría muy loca, pero no sería pendeja. Yo no me quiero morir, tengo a mi hija y estoy muy joven todavía para morirme. A mi hija no la voy a dejar sola”.

Fany había abandonado la secundaria para irse a vivir con Alexis, quien “luego la emborrachaba. (Ella) terminó trabajando en un bar. No sé si él la metió ahí o ella buscó ese trabajo para vivir”, confía Dora Anabel.  

Horas antes de que fuera encontrada muerta el 26 de septiembre, narra la tía, “unos vecinos escucharon los gritos de Fany pidiendo auxilio y escucharon cuando un hombre decía ‘pásenme una reata’, pero nunca se imaginaron algo así, porque Fany y su pareja siempre peleaban”.

Dos meses después no se ha determinado pericialmente si fue suicidio o feminicidio, debido, entre otras circunstancias, a la manipulación del lugar donde se halló el cuerpo. Sin embargo, la Fiscalía General de Oaxaca confirmó que la muerte de Fany Guadalupe es investigada bajo el Protocolo Ministerial, Policial y Pericial de Feminicidio, mediante la carpeta de investigación 31710/FIS/FMUJ-TEHUANTEPEC/2021. 

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2351 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 21 de noviembre de 2021.

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