Chihuahua

El Concheño, la perniciosa mina de Carlos Slim

Habitantes de varias comunidades del municipio de Ocampo, Chihuahua, denunciaron a la minera propiedad de Grupo Carso por la contaminación del agua que provoca en la región. La situación se complica por la pandemia y la peor sequía registrada en casi 30 años.
jueves, 4 de febrero de 2021

Desde hace meses, en plena pandemia, habitantes de varias comunidades del municipio de Ocampo, Chihuahua, denunciaron a la minera El Concheño, propiedad de Grupo Carso, por la contaminación del agua que provoca en la región. Eso afecta, dicen, no sólo el consumo doméstico, sino al río Moris y a los arroyos que van hasta la cascada de Basaseachi. Y nadie se avienta al ruedo, dice uno de los afectados. 

CHIHUAHUA, CHIH. (Proceso)- En las comunidades aledañas a la mina El Concheño de Minera Frisco, en el municipio serrano de Ocampo, el agua que utilizan para el consumo diario tiene un color que cada vez se torna más oscuro. 

Así ha sido en los últimos meses, dicen los afectados. Y aun cuando ya presentaron varias denuncias no han sido atendidos. Las cosas se les complican por la prolongada pandemia que exige el lavado de manos continuo, pero sobre todo por la peor sequía registrada en casi 30 años, según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Hoy, dice Jesús Lozano, habitante de la comunidad de Basaseachi y uno de los principales denunciantes, en los hogares no pueden lavar la ropa ni los trastes, menos utilizar el agua para cocinar, ni siquiera hervida. “En las casas casi todo mundo compra agua embotellada”. 

Comenta a Proceso que poco antes de la pandemia los estudiantes tomaron agua de los bebederos de las escuelas, como se acostumbraba, lo que les provocó vómito y diarrea. 

Y agrega: “Conagua dijo que el agua no tenía nada; incluso vinieron, pero primero fueron a la Presidencia Municipal. La comunidad quiso hacer una huelga en la compañía minera, pero las autoridades disolvieron la protesta y hasta ahora no han hecho nada. Ha habido reuniones con los presidentes seccionales, pero poca gente se avienta al ruedo”.

Les prometieron solucionar el problema por medio del Fondo Minero, que le llegaba directo a la Presidencia Municipal, pero ese fondo desapareció junto con los fideicomisos a nivel federal, dice Lozano.

Entre las comunidades afectadas están Baquiriachi, cuya población es mayoritariamente indígena; El Potrero; Basaseachi; El Pedrero; Nabosaigame, y Alisó Cuate. 

“Las comunidades de Baquiriachi, El Potrero y Basaseachi toman agua del mismo arroyo. El agua viene a caer en Navojoa y a la cascada de Basaseachi, que es una belleza turística internacional. Ya no se sabe ni qué. Las lagunas de lixiviación, lo sabemos, utilizan mucho cianuro y adentro avientan grasas, aceites, ¿cómo se va a andar bañando uno con aceite?”, dice el entrevistado.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2309 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 31 de enero de 2021.

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