Revista Proceso

Desabasto de medicamentos, la catástrofe que viene

El Insabi no previó que la mayor parte de los medicamentos comprados para 2021 no llegarán a las instituciones de salud sino hasta el próximo junio, y no tiene claridad sobre dónde las almacenará ni cómo las transportará.
domingo, 4 de abril de 2021

La primera participación en México de la Oficina de la ONU de Servicios para Proyectos –en coordinación con el Insabi– en la compra de medicamentos e insumos médicos resultó un fiasco: errores y omisiones en la planeación gubernamental –además de que el gobierno federal retiró de los trámites a las instituciones que sí sabían cómo hacerlo– amenazan con dejar gravemente desabastecido al sector salud en todo el país…

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El desabasto de medicamentos en el sistema público de salud se agravará en los próximos meses a consecuencia de deficiencias en la planeación y en la ejecución de la primera compra consolidada de medicamentos e insumos médicos realizada por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi).

El Insabi no previó que la mayor parte de los medicamentos comprados para 2021 no llegarán a las instituciones de salud sino hasta el próximo junio, y no tiene claridad sobre dónde las almacenará ni cómo las transportará; por si fuera poco, la institución deja la responsabilidad a los hospitales e institutos: los instruyó a que, por lo pronto, consigan sus propios medicamentos y que participen con sus recursos en el tema logístico.

Mediante un convenio firmado el 31 de julio de 2020, el Insabi y la UNOPS acordaron que la agencia internacional gestionaría las compras de medicinas para el gobierno mexicano desde finales de 2020 hasta 2024, a cambio de “costos de recuperación” totales de hasta 109 millones 745 mil dólares, de los cuales 27 millones 363 mil dólares –558 millones de pesos– corresponden a 2021.

Con este convenio, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anhelaba que la UNOPS le resolviera el problema de desabasto que arrastra desde el arranque del sexenio, cuando le quitó al IMSS la tarea de adquirir los insumos médicos y vetó a las empresas mayoristas, con el argumento de que este modelo favorecía a los oligopolios y la corrupción.

Sin embargo, al firmar el convenio a finales de julio de 2020, era imposible que los insumos llegaran a las farmacias de las instituciones de salud en enero de 2021, pues la complejidad y la magnitud de estos procesos implican meses para la preparación de las licitaciones, para la fabricación de millones de insumos médicos y su traslado. Así, la UNOPS realizó la “compra expedita” y entregó desde enero las 210 claves de medicamentos de patentes que el gobierno federal consideró “priorizados”, y empezó el proceso de licitación de las demás claves en febrero.

Aunque la UNOPS y el Insabi trabajan de la mano en el tema de medicamentos, ambas instituciones manejan información distinta y hasta contradictoria.

En un oficio de febrero pasado dirigido a las instancias de salud pública, el Insabi insinuó que la agencia internacional no pudo comprar 48% de las 3 mil 866 claves de medicinas que el gobierno esperaba adquirir por su conducto en 2021, e indicó que las que sí pudo conseguir –aunque parcialmente– llegarán el próximo junio.

La UNOPS, por su parte, aclara a Proceso –en respuesta a un cuestionario– que “el gobierno mexicano, a través del Insabi, ratificó el requerimiento de compra para 2021 de 2 mil 34 claves, de las cuales mil 403 corresponden a medicamentos y 631 a material de curación”; aparte, la agencia precisa que los insumos médicos llegarán en mayo, “como acordado” con el Insabi.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2318 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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