Chiapas

Días de terror en Pantelhó

Atrapados en una espiral de violencia, sin el apoyo del gobierno estatal que encabeza Rutilio Escandón y víctimas de amenazas, retenes y tráfico de drogas, armas y personas, los indígenas tzotziles de Los Altos de Chiapas decidieron poner fin al terror que vivían y crearon su grupo de autodefensa.
lunes, 12 de julio de 2021

El asesinato en Pantelhó del activista Simón Pedro Pérez López enardeció a los habitantes del municipio, que viven bajo la permanente amenaza de las bandas delincuenciales. Inmersos en una semana de violencia, bloqueos y ejecuciones, los pobladores agraviados aseguran que cuentan ya con su propio grupo de autodefensa: Los Ciriles, que dirige Mario Jiménez López. Y mientras la alcalde saliente Deli Yaneth Velasco Flores culpa a ese grupo de la desestabilización, muchas familias prefirieron desplazarse a localidades vecinas.

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS (Proceso).- Atrapados en una espiral de violencia, sin el apoyo del gobierno estatal que encabeza Rutilio Escandón y víctimas de amenazas, retenes, tráfico de drogas, armas y personas, los indígenas tzotziles de Los Altos de Chiapas decidieron poner fin al terror que vivían y crearon su grupo de autodefensa: Los Ciriles.

La muerte del activista Simón Pedro Pérez López, miembro de Las Abejas de Acteal, fue la gota que derramó el vaso. Las autodenominadas “autodefensas” salieron de sus comunidades y aseguran que tomarán la cabecera municipal y confrontarán a sus adversarios.

El viernes 9, un día después del ataque de Los Ciriles en este municipio de la región de Los Altos de Chiapas, en el que resultaron heridos seis policías estatales y tres elementos del Ejército, entró a la zona un numeroso grupo de militares, policías y guardias nacionales para desbloquear el camino y dar seguridad a Pantelhó.

En un recorrido por la zona se observan los vehículos quemados, así como las piedras y árboles que bloqueaban el paso; en el lugar de la emboscada había decenas de cartuchos percutidos.

Decenas de familias abandonaron sus moradas. Temen la llegada de los hombres armados; las que se quedaron piden a las tropas del Ejército y de la Guardia Nacional establecer una base permanente en la zona.

La presidenta municipal de Pantelhó, Deli Yaneth Velasco Flores, aseguró que esas “autodefensas” son las que han tenido en jaque al municipio y a sus habitantes.

Consultados por el reportero, oficios, quejas y misivas firmadas y entregadas a las autoridades estatales advierten sobre el incremento de la violencia en los últimos cuatro meses debido a que grupos civiles armados luchan por controlar el territorio. 

En uno de los oficios se advierte que el 12 de marzo pasado hubo un enfrentamiento en la entrada principal de la cabecera municipal de Pantelhó. Uno de los grupos involucrados, el de los Ortiz, se llevó la peor parte ese día: murieron los hermanos José, Martín y Benito Ortiz Hernández, y hubo dos heridos, que sus compañeros se llevaron.

Al día siguiente apareció el cadáver de Sebastián Sánchez Cortés sobre el puente de un tramo carretero que comunica la cabecera municipal con la comunidad de Santa Lucía.

El 15 de marzo, líderes de diversas comunidades bajaron hacia la cabecera municipal para pedir apoyo a Velasco Flores, debido a que un grupo civil armado colocó retenes en los caminos de acceso a las comunidades de San José Buenavista Tercero, San Clemente, Aurora Esquipulas, Primera y Segunda Sección Esquipulas.

Mencionaron a Enrique Pérez Pérez, de San José Buenavista Tercero, y a los hermanos Daniel y Pedro Santiz Gutiérrez, así como a Antonio Santiz Arias, de la comunidad San Clemente. Y aunque solicitaron a las autoridades estatales medidas de protección urgentes, éstas nunca se instrumentaron.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2332 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 11 de julio de 2021.

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