Mario Marín

Mario Marín se reserva su derecho a declarar; le niegan arraigo domiciliario: Artículo 19

De acuerdo con la organización, el exgobernador de Puebla solicitó que se ampliara el término constitucional de 72 a 144 horas para que se determine su situación jurídica. Pidió arraigo domiciliario por su edad, por padecer del riñón y por riesgo de covid-19.
jueves, 4 de febrero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El exgobernador de Puebla, Mario Plutarco Marín Torres, “el gober precioso”, ingresó durante los primeros minutos de hoy a la cárcel de Cancún para afrontar a la justicia por el delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho, y por la tarde fue trasladado a un juzgado federal, en donde se reservó su derecho a declarar.

Alrededor de las 14:30 de la tarde del miércoles, el llamado “gober precioso” ingresó al edificio del Poder Judicial de la Federación custodiado por patrullas de la policía de Quintana Roo. Al lugar llegó también la abogada Aracely Andrade, de acuerdo con reportes de la prensa local.

La primera audiencia en el juzgado Segundo de Distrito estaba programada para iniciar a las 15:00 horas, tiempo local, y se preveía que durara dos horas.

De acuerdo con la organización Artículo 19, Marín se reservó su derecho a declarar y solicitó que se ampliara el término constitucional de 72 a 144 horas para que se determine su situación jurídica.

El "gober precioso", añadió la organización internacional de derechos humanos por la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información, podría enfrentar hasta 12 años de prisión por el delito de tortura que se le imputa.

Según Artículo 19, Marín solicitó seguir su proceso en arraigo domiciliario, alegando padecimiento en el riñón, peligro de contagio de covid-19 al interior del Centro de Readaptación Social y su edad avanzada. “Dicha petición le fue denegada por el juez”, señala.

 

Red de pederastia

En su libro “Los demonios del edén”, Cacho puso al descubierto una red de pederastia en el que presuntamente están implicados políticos y empresarios de muy alto nivel, entre ellos el priista yucateco Emilio Gamboa Patrón y el libanés Kamel Naciff Borge, “el rey de la mezclilla”. 

Como un favor a Kamel Nacif –actualmente refugiado en Líbano-, quien lo agradeció con unas botellas de cognac –según la filtración de una conversación que se filtró en su momento-, en 2005, Mario Marín, entonces gobernador de Puebla, ordenó “coscorronear” a la periodista.

Así, en diciembre de ese año, en cumplimiento de orden de aprehensión por los supuestos delitos de difamación y calumnia, la escritora fue detenida ilegalmente en Cancún y trasladada por vía terrestre a Puebla, donde fue encarcelada y torturada. 

En esa red de pederastia estuvo también involucrado el empresario quintanarroense de origen libanés Jean Succar Kuri, quien purga una condena de 112 años de prisión por pornografía infantil y corrupción de menores en la misma cárcel donde ahora está recluido Mario Marín.

Hasta Succar Kuri es el único de los implicados en la red de pederatia que ha sido enjuiciado y sentenciado. Estuvo recluido en el penal de máxima seguridad de La Palma, pero en la presente administración federal se le concedió su reubicación a la cárcel municipal de Cancún. Y ya envió su petición de preliberación por razón de edad y salud.

Marín Torres fue detenido ayer en Acapulco, Guerrero y trasladado primero a la Fiscalía General de la República (FGR), en la Ciudad de México, donde rindió su declaración, y posteriormente a Cancún, donde el avión que lo trajo tocó tierra en el aeropuerto minutos después de la medianoche. 

Ya lo esperaba un convoy de agentes de la FGR y de la Guardia Nacional para escoltarlo hasta la prisión, ubicada en la región 99, a la que ingresó alrededor de la 1 de madrugada y donde esperaba ser presentado en horas de la tarde ante el juez federal que conocerá del caso y definirá su situación jurídica.

“Vamos por todos”, expresó Lydia Cacho en su cuenta de twitter al darse a conocer la detención del exmandatario poblano.

 

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