Marcelo Ebrard

Biden suaviza, pero la Guardia Nacional se queda

Pese a que Joe Biden suavizó la política de Estados Unidos hacia los migrantes, el gobierno de México seguirá con las medidas de contención de centroamericanos indocumentados: la Guardia Nacional se queda en las fronteras, señala el canciller Marcelo Ebrard
sábado, 23 de enero de 2021

Pese a que Joe Biden suavizó la política de Estados Unidos hacia los migrantes, el gobierno de México seguirá con las medidas de contención de centroamericanos indocumentados: la Guardia Nacional se queda en las fronteras, señala el canciller Marcelo Ebrard. En entrevista con Proceso expresa su interés en que los mandatarios López Obrador y Biden construyan una “relación personal”, porque de ello dependerá “la mitad de la suerte” que corran los vínculos bilaterales. Sobre el caso Cienfuegos, sostiene que si la DEA saca nuevas pruebas contra el general, mostraría que la agencia le mintió a México por no entregar todas las evidencias con las que cuenta.

WASHINGTON (Proceso).– Pese a la flexibilización y cambios a las leyes migratorias de Estados Unidos que anunció Joe Biden, México mantendrá la militarización de sus fronteras. “La Guardia Nacional va a seguir resguardando la frontera, en la del sur va a seguir su presencia”, dice en entrevista telefónica con Proceso el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

En relación con el caso del general Salvador Cienfuegos –que ha provocado tensión con Washington–, el canciller expone que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador buscará tener una buena relación con el de Biden.

Sostiene que para que ello ocurra, la relación deberá estar asentada en tres bases: “Respeto mutuo, si no hay respeto no se puede ser aliado. Dos, tiene que haber una base de confianza, si no, tampoco se puede ser aliado, y tres, tiene que haber una visión común de qué quieres hacer, qué quieres lograr, cuáles son las metas”.

A su llegada a la Presidencia de Estados Unidos el pasado miércoles 20, Biden modificó la política migratoria de su país, al tiempo que el gobierno de López Obrador retiene la militarización de la suya.

El nuevo mandatario estadunidense firmó órdenes ejecutivas que, entre otras cosas, congelan 100 días las deportaciones de inmigrantes indocumentados, restablecen las leyes de asilo y acaban con la construcción del muro fronterizo. También envió al Congreso federal un proyecto de ley que propone regularizar el estatus de residencia y laboral de unos 11 millones de inmigrantes indocumentados, la gran mayoría mexicanos.

Ebrard dice que el gobierno mexicano ve lo hecho por Biden como algo “extraordinariamente positivo y alentador”. Considera que existe una coincidencia estructural entre los dos mandatarios: humanizar las políticas migratorias.

Sin embargo, al ser cuestionado sobre el despliegue de la Guardia Nacional en las frontera sur y norte de la República Mexicana, el titular de Relaciones Exteriores se explaya sobre las razones por las que los militares se quedarán en las franjas limítrofes.

“En este momento ya no sólo para que haya un flujo migratorio ordenado, sino porque tienes un tráfico importante tanto de armas como de drogas, y debemos tener control de la frontera. Mucho tiempo no hubo frontera”, subraya el canciller.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2308 de la revista Proceso, ya en circulación.

Comentarios