La colección de la SHCP

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Además de presentar un proyecto de trabajo antes de ser contratados, sería muy conveniente que los funcionarios culturales aprobaran un examen de conocimientos sobre el pasado y presente del acervo patrimonial que pretenden administrar.

De esta manera, funcionarios como la Conservadora de Palacio Nacional y también titular de la Dirección General de Promoción Cultural y Acervo Patrimonial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la comunicóloga y politóloga Adriana Castillo Román, no propondrían realizar proyectos que están actualmente en exhibición. En concreto, la organización de “una exposición que explique a la ciudadanía por qué Hacienda tiene obras artísticas y explicarle el Programa de Pago en Especie” (Reforma, 3 de julio).

Además de las muestras que periódicamente han mostrado las obras recaudadas bajo el programa de Pago en Especie, el pasado 29 de noviembre se inauguraron en el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dos proyectos que explican con textos y demuestran con obras la importancia que tiene la Secretaría en el coleccionismo gubernamental: Perceptible, colección Pago en Especie de la SHCP, recaudaciones 2013-2016; y Generosidad y compromiso: donaciones al Museo de Arte de la SHCP 1999-2014.

Curadas por el entonces subdirector y responsable del Museo, Rafael Pérez y Pérez, las exhibiciones son interesantes no sólo porque develan la dinámica del mercado del arte contemporáneo en México sino, también, porque presentan un escenario general e incluyente de la creación artística de las últimas décadas.

Concebidas ambas con el objetivo de mostrar por lo menos una pieza de cada artista que participó en los programas señalados, la exposición correspondiente a donaciones sobresale, ya que al estar integrada por obras recibidas entre 1993 y 2014, abarca un periodo en el que convivieron lenguajes postmodernos de sólida factura con postconceptualismos y nuevos discursos pictóricos –que transitaron de la emergencia a la contundencia.

Perteneciente al Programa Pago en Especie, la retribución fiscal por donación consiste en la entrega de obra que hacen artistas de trayectoria reconocida a un museo de su elección, en este caso, al Museo de Arte de la SHCP, Antiguo Palacio del Arzobispado. La exposición rompe barreras generacionales, disciplinarias y estéticas planteando un desbordante panorama creativo que, al incluír trayectorias diferentes, es difícil ver en algún recinto museístico.

En ella se muestran pinturas espléndidas de Roger von Günten y Gustavo Monroy, una temprana de Daniel Lezama y otras diversas de Heriberto Quesnel, Liber de Pablo y Demián Flores, entre muchos otros; un excelente relieve pictórico sobre petate con carrizos de Santiago Rebolledo, y otro realizado con recortes de billetes de dinero de Máximo González; algunas páginas de los cuadernos sobre Pinocho de Francisco Toledo; esculturas conceptuales de Abraham Cruzvillegas, Damián Ortega y Sofía Taboas; esculturas en madera de Reynaldo Velázquez y Marysole Wörner Baz; una divertida escultura en bronce de Raúl Anguiano –la Venus del aguacate (1976)–; fotografías objetuales de Gabriel de la Mora, contundentes grabados de Luis Ricaurte, dibujos de Daniel Guzmán, una caja-objeto de Carlos Jaurena, y una abundante selección de escultures en cerámica –en la que además de Paloma Torres, Rosario Guillermo, Gerardo Azcúnaga, Laura Rosete y Carmen Lang destaca especialmente el español Rafael Pérez.

Y si algunos artistas faltaban, la muestra de las recaudaciones 2013-2016 atrae la atención con dibujos intervenidos del Dr. Lakra, paisajes de distintas épocas de Eric Pérez, dos instalaciones de Héctor Zamora, un relieve en metal de Aldo Chaparro, y una sugerente escultura en resina cristal de Gerda Gruber.

Este texto se publicó el 7 de julio de 2019 en la edición 2227 de la revista Proceso.

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